domingo, 23 de octubre de 2011

Un cartero algo peculiar


Aquella mañana, Piko salió temprano del hogar. A pesar de su nombre, Piko no tenía pico,y mucho menos plumas. Lo que sí tenía, eran dos pequeños incisivos,un pelaje suave con unas grandes membranas y una enorme y peluda cola que brotaba desde su espalda. En su cabeza,un gorrito hecho con hojas protegía sus orejas del sol y a la par,la usaba como bolsa. En resumen: Piko es una ardilla voladora.
Pero él no es como las típicas ardillas que se conforman con buscar comida para el invierno y planear de rama en rama. Lo que Piko realmente quiere,es ser portador de las buenas y -aunque escasas- malas noticias a los animales del tranquilo y pacífico bosque en el que vivía. De modo que,decidió dejar atrás el territorio conocido para dirigirse hacía aquello que los humanos llamaban “ciudad” para intentar cumplir su sueño.
Siguiendo una ruta comúnmente frecuentada por humanos,llegó a una carretera de una única dirección. Tras unos minutos de espera,un camión repleto de melones paró y Piko subió a la parte trasera.
Desgraciadamente,lo más lejos que lo llevó fue a un cruce de caminos cercano a una granja. “Tendré que averiguar que dirección coger” se dijo así mismo. Observando a su alrededor, oteó unos carteles. En uno de ellos se leía claramente <<Ciudad Grande>>. “Esa debe ser la ciudad!”,gritó entusiasmado.
Para asegurarse de no parar al vehículo equivocado,de su gorro sacó un papel y con un poco de barro que recogía en su garra,escribió bien en grande “Hacia Ciudad Grande”.
Varias horas después,estaba a punto de abandonar cuando un coche de pequeño tamaño paró,y una señora de avanzada edad bajó la ventanilla y le preguntó:

-Hijo, a donde te diriges?
-A Ciudad Grande señora-contestó Piko- Está escrito en mi cartel.
-...Un cartel?- dijo mientras se ajustaba las gafas.

“Supongo que es demasiado pequeño para ellos” pensó.
Tras un paseo no muy agradable, Piko y la señora llegaron a la ciudad. Tras despedirse y comprobar que tenía tiempo de sobra, comenzó la búsqueda del edificio de correos en un lugar para él hostil y ruidoso comparado con su árbol del bosque.
Al poco de comenzar a andar,llego a su destino. Se trataba de un edificio enorme,más grande aun que el gran árbol en el que se reunía la colonia diariamente. Nervioso,pero decidido entró en él y pidió audiencia con el jefe. Ayudado por una secretaria -la cual había tratado de aplastarlo segundos antes al confundirlo con una rata-,entró en la sala,en la que el director se encontraba sentado en una cómoda silla giratoria. Éste, sin dar la cara si quiera al pequeño roedor, dijo bruscamente:

-Sea lo que sea que sea rápido! Tengo asuntos más importantes que atender.
-B-buenos días señor. Mi nombre es Piko y s-siempre he querido dedicarme al noble oficio del correo. Esperaba que pudiera darme algún tipo de tarea,soy rápido y eficiente y...

Al pobre Piko le fue imposible terminar la frase,pues las carcajadas del hombre eran notables. Ya saliendo del edificio,lo único que recorría la mente del pequeño eran las palabras del <<jefe>>: “Una ardilla cartero?JA!Baja de las nubes roedor!Una ardilla solo sirve para recoger nueces y bellotas! Vuelve a tu bosque,y ten cuidado con ser atropellado por el camino!!”.
Deprimido,y con su enorme cola más baja que nunca,se dirigió poco a poco de nuevo al bosque entre lágrimas.
Al caer la noche,se encontraba frente el puesto de vigilancia de Mr.Stunk. Subió a su casa,y se fue a dormir nada más llegar.
Al día siguiente,y para su sorpresa una ardilla rayada de la zona conocida por sus riquezas estaba en el territorio por negocios. Y que sorpresa,estaba creando un servicio de correos!! Al percatarse de la presencia de Piko,el magnate se giró y gritó:

-Eh,tú!
-...Y-yo? - contestó con incredulidad,señalándose.
-Sí,tú,chaval- dijo mientras se acercaba -Pareces ágil y lleno de energía,te gustaría trabajar para mí?
-P-para...para usted,señor?
    -Alguien tendrá que repartir el correo de la zona,no crees muchacho? - Mencionó a la par que le colocaba una gorra tres veces más grande que él en la cabeza.
    Piko levantó la gorra para poder ver y contestó nerviosamente- P-Por supuesto señor!! Puede contar conmigo!

Y de esta forma, Piko consiguió cumplir el sueño de una vida. Más,lo que él no podía llegar a imaginar,eran las aventuras que viviría en cada uno de sus repartos...

1 comentario:

  1. !!! BRAVO!!!! ME EN-CAN-TA...... ES MUCHO MEJOR QUE LA VERSION DEL BORRADOR. SÍ QUE SABES ESCRIBIR Y CREAR INTRIGA..... NOS QUEDAMOS CON GANAS DEL SEGUNDO CAPITULO

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